22 Febrero 2010
Tuvo lugar en la Casa de retiro LA CERCA (Los Molinos), del 17 al 22 de agosto de 2009, el segundo curso para predicadores, organizado por la Escuela Nacional de Predicadores. Participaron en dicho curso 38 hermanas/os.
Junto con la parte teórica, práctica, dinámicas y talleres, se dio la mayor importancia a la parte espiritual del predicador. Durante toda la tarde del día miércoles, el P. Carlos y la Hna. María, de la Comunidad de la Sda. Familia, nos hablaron de la unción del predicador y por la noche, en la adoración, hubo oración de sanación interior.Todos los días tuvimos eucaristía y por las noches nunca faltó la adoración, haciendo hincapié principalmente en la escucha, elemento esencial que no puede olvidar todo buen predicador.
Y fueron en estos momentos que surgieron las palabras de profecía que transcribimos a continuación. Damos gracias a Dios por las hermanas/os que se están preparando para proclamar la Palabra de Dios y por su respuesta a la llamada del Señor. Queremos adelantar para todos los hermanos, que el próximo Curso de Predicadores se impartirá, Dios mediante, en Sevilla, porque la Escuela Nacional de Predicadores desea, este año, acercarse a las Regiones de Andalucía Oriental y Occidental y a la Región de Extremadura.
“Vayan por todo el mundo proclamando la Buena Noticia a toda la humanidad” (Marcos 16, 15)
Enrique Vilar. Responsable de la E. N. P.
PROFECIAS HABIDAS EN EL CURSO DE PREDICADORES (17-22 DE AGOSTO DE 2009)
Tu corazón arde por mí.
Te estoy sanando, liberando…
¡Te amo y te abrazo!
¡Te he llamado por tu nombre y has sentido la llamada para una misión!
¡Por eso estás aquí!
Pero tienes miedo.
No temas. Abandónate en mí. Confía en mí…
Deja tus planes, tus proyectos, tus juicios, tus criterios…
Yo te daré la fuerza de mi Espíritu que:
- Te conducirá.
- Te iluminará.
- Te guiará.
- Te enseñará el camino…
Tu solo abandónate como un niño pequeño. ¡Confía en mí! ¡No tengas miedo!
¡No temas! ¡Confía en mí!
Mis queridos hijos, no sabéis con cuanto amor os acojo y bendigo.
Os necesito. Abrid bien vuestros ojos, vuestros oídos, vuestro corazón a mi Palabra.
No temáis, no tengáis miedo; vosotros sois mis discípulos, vosotros sois mis apóstoles.
No temáis, yo siempre estaré con vosotros. Agarraos fuerte de mi mano y dejaos llevar por mí, porque la obra es mía;
soy Yo el que hace la obra en vosotros.
No temáis, mis queridos hijos, vosotros sois mis predilectos.
Mis queridos hijos, os amo.
VISIÓN: Un arado.
PALABRA: Hijo mío, por tu mano en el arado, que yo pongo la mía; y no mires atrás.
Mira cuanto tierra por arar, cuanta semilla por sembrar, y cuanto fruto por recoger.
Te espero.
Hijo mío querido, hijo de mis entrañas.Donde tú vayas, Yo iré contigo; donde tú estés, Yo estaré. No lo olvides; siempre estoy contigo.
Me gozo en tu alabanza y me derramo en ella, pero…no olvides escucharme.
Yo quiero guiarte por mis caminos; escucha mi voz.
Quiero llenarte de mi gracia y colmar tu corazón porque te quiero.














Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.