07 Diciembre 2010
En el artículo 15 de los estatutos de la Renovación Carismática Católica se menciona la composición del Equipo Nacional de Servidores (otrora llamada Coordinadora Nacional); este EN está compuesto por los coordinadores de la provincia eclesiástica o región y los miembros de la Comisión Permanente, y entre sus funciones se encuentra la de discernir y determinar las directrices generales, las iniciativas y los programas nacionales, que han de ser ejecutados por los órganos competentes en los diversos niveles.
Este artículo está extraído del número 131 de la revista Nuevo Pentecostés.
Continuando con la presentación de los diversos Ministerios en nuestra sección A TU SERVICIO hoy entrevistamos al nuevo Equipo Nacional y les hacemos cuatro preguntas: 1.¿Cuándo y cómo llegaste a la RCCE? 2.¿Qué crees que necesita la RCCE en estos momentos? 3. Para ti ¿qué es lo mejor de la RCCE? 4.Un deseo para este nuevo periodo de Equipo Nacional.
EDUARDO TORAÑO (Asesor Nacional)
1.Conocía ya la Renovación por otros, pero llegó a mí en el año 2004 en un momento difícil de mi vida. El primer encuentro fue una Vigilia de Pentecostés
donde me encontré muy a gusto y con gran libertad. Lo que más me sorprendió desde el principio fue la sencillez y una fe enormemente viva que muchas veces no veía ni en mí ni en otros sacerdotes. El Señor se ha servido del modo de orar en la RCC para transformarme totalmente.
2.En este momento percibo que la Renovación necesita ser lo que es. Volver a los orígenes de su nacimiento: la efusión del Espíritu, el ejercicio de los carismas.
3.Lo mejor de la Renovación es el acento en la alabanza y la adoración que marca la actitud básica del hombre ante Dios.
4.La apertura al Espíritu sin complejos ni prejuicios.
RODRIGO BELLO (Coordinador Nacional)
1.En el año 1996 nos invitaron a mi mujer y a mí a un Seminario de Vida en el Espíritu, hicimos el seminario al mismo tiempo (cada uno a su manera) y los dos nos incorporamos a la Renovación.
2.Me sigo acordando de las palabras que nos dijo el P. Raniero Cantalamessa en la última Asamblea Nacional y creo que la Renovación necesita “equilibrar la acción santificadora del Espíritu con la acción Carismática”.
3.Que nos brinda la posibilidad de un encuentro con Cristo resucitado que es el que ha transformado nuestras vidas.
4.Tengo tan buen recuerdo del equipo anterior que me gustaría que siguiésemos la misma trayectoria que estaba fundamentada en la humildad y la cercanía a los hermanos. Me gustaría que se hiciese realidad la actualización de nuestros seminarios de vida para que los conocen a Cristo vivo y resucitado puedan vivir nuestra experiencia.
MERCEDES VIDAL (Miembro de la Comisión Permanente)
1.Llegué en abril de 1994. Mis padres me invitaron a un Seminario de Vida en el Espíritu que se iba a impartir en mi parroquia. Sin saber por qué y sin cuestionarme nada, dije que sí. Una amiga que hizo el Seminario conmigo invitada también por mis padres y que estaba a mi lado en ese momento, tuvo un descanso en el Espíritu y me contó su experiencia: Había experimentado la alegría y el gozo de un Dios vivo en su corazón. Al escuchar esta experiencia, en mi interior le dije al Señor: “No sé lo que Tú quieres darme, pero yo quiero todo lo que tienes guardado para mí y no voy a ponerte ningún impedimento”.
2.El coraje y la valentía de ser testigos en la Iglesia y en el mundo de esta gracia del Pentecostés personal que te hace vivir en plenitud la alegría del Evangelio: Jesús resucitó, está vivo y es el Señor.
3.La experiencia del amor de Dios, que no es un Dios que habita en las alturas sino que vive en tu corazón; que no te salva porque tú seas bueno sino porque Él es bueno Y también, la oportunidad que te brinda de poder vivir tu fe en una comunidad, un regalo que no tiene precio para mí pues descubres que los lazos que te unen a los hermanos no son los lazos de la carne sino que es el Espíritu mismo de Dios quien te une a ellos.
4.Sólo tengo dos: buscar siempre la Gloria de Dios y su voluntad por encima de todo y de todos porque el tercer deseo y los siguientes "nos serán dados por añadidura".
RODOLFO RUIZ (Asturias)
1.Llegué en 1986 por medio de un Seminario de Espiritualidad y desarrollo Psicológico (Sanación interior), luego a los pocos dÍas en una oración que hicieron por mí dos amigas recibí la efusión del Espíritu Santo, posteriormente hice el Seminario de Vida en el Espíritu y por último me vinculé a un grupo de oración hasta el día de hoy.
2.Necesitamos tener cada vez más docilidad al Espíritu, más discernimiento, más humildad, más unidad, más santidad.
3.Lo que más me agrada en la Renovación es la Metodología del Espíritu que me da a conocer su Libertad, y libremente me hace dar un Sí incondicional
y gozoso a esa experiencia de su inagotable y extraordinario Amor.
4.La unidad.
PEPI RUIZ (Andalucía Occidental)
1.Mi marido y yo buscábamos un movimiento dentro de la Iglesia que nos permitiera estar toda la familia. Conocimos la espiritualidad carismática en una semana de oración en Fátima y decidimos buscar un grupo en Córdoba, allí es donde nos integramos en la RCCE y desde entonces ha sido una bendición para mí y para mi familia.
2.Crecer en nuestra fidelidad al Señor, a su Palabra y a nuestra Misión dentro de la Iglesia. Crecer en valentía para ser lo que el Señor quiere que seamos.
3.El encuentro con un Dios vivo. Es un camino de santidad.
4.Tener como maestra a nuestra Madre María y como Ella nos pide, “haced lo que Él os diga” (Jn 2, 5).
CONCEPCIÓN RODRÍGUEZ (Andalucía Oriental)
1.Conocía la RCCE por la revista Nuevo Pentecostés. Un amigo sacerdote me invitó a ir a la Asamblea Nacional. Acepté y fui contenta e ilusionada. Encontré a un Jesús cercano y vivo y la alegría de la alabanza.
2.Fortaleza, compromiso y fidelidad. Permanecer a la escucha del Señor, seguir atentos y vigilantes.
3.Caminar sintiendo que el Señor está cerca de nosotros, que siempre está pendiente de nuestras necesidades, que “hasta los cabellos de nuestra cabeza tiene contados”…
4.Fortaleza y fidelidad. La unidad y el amor fraterno. Que nuestra andadura y nuestra vida sea un continuo “hágase”. Y que todo sea para la gloria de Dios.
OSCAR PUEBLA (Extremadura, Miembro de la Comisión Permanente)
1.Conocí la RCCE en 1995 y recibí la Efusión en el Espíritu el 12 de agosto de ese año. Llegué a la RCCE de la mano de la mujer que el Señor me ha regalado como esposa, Guadalupe. Desde entonces caminamos con nuestros hijos en la Iglesia en el espíritu de la Renovación.
2.En este momento concreto pienso que la RCCE no se debe conformar con estar en la segunda fila en la Iglesia, tiene que ser un servicio de renovación y de profunda vida espiritual al servicio del evangelio en la Iglesia. Parafraseando a Juan Pablo II, RCC, “sé lo que eres”.
3.La vivencia del cristianismo desde la frescura y la libertad del Espíritu Santo, la profunda experiencia con Cristo Vivo, ser capaces de transmitir con la propia vida la alegría de la salvación que nos trae Jesús, y sobre todo la llamada a volver a lo esencial del Evangelio.
4.Que crezcamos en santidad, que seamos fieles a la Palabra de Dios, que vivamos como verdadera familia, comunidad abierta y acogedora en el Señor.
JORGE MARTÍN SACRISTÁN (Zona Centro, Miembro de la Comisión Permanente)
1.Hace unos catorce años. Al principio más bien por obligación, por cambiar el mundo en el que estaba, y más tarde por empezar a descubrir el Amor que Dios tiene sobre mí.
2.Descubrir qué tiene que cambiar y qué tiene que potenciar a la luz del Espíritu.
3.Que me siento “Yo” y veo que mucha gente, a través de la acción de Dios en su vida, se encuentra a sí misma y respira en libertad.
4.Aquí estoy influido quizás por la visión que comparto con el MNJ desde hace unos años: Un nuevo lenguaje, una nueva expresión, un nuevo fundamento y una nueva construcción. Creo que puede ser lo que Dios quiere para la RCCE.
MARÍA JOSÉ CARRASCOSA (Levante)
1.Llegué a la RCCE hace diez años a través de un sacerdote. Me integré en un grupo y ahora, gracias a Dios, el grupo crece y crece.
2.Creo que la Renovación necesita cuidar mucho a sus grupos. Con un seguimiento alentador y personal sobre todo en cuanto a la formación de sus miembros. Me parece que también es un momento para lanzarse sin miedos a romper antiguos moldes y hacer cosas nuevas.
3.Lo mejor de la Renovación para mí es su apertura para acoger a todo tipo de personas que buscan a Dios y la oportunidad que da para tener encuentros personales con el Señor.
4.Que la unidad del equipo se traduzca en frutos espirituales para toda la Renovación.
ANA IGLESIAS (Castilla-León, Miembro de la Comisión Permanente)
1.Llegue a la Renovación hace más de treinta años. Tuve una experiencia de Dios muy fuerte en unos ejercicios espirituales de fin de semana, yo notaba mucha fuerza, mucha alegría, mucho amor... Tenía mucha sed de Dios y lo que veía a diario me hacía pensar: "ése no es el Dios que yo conozco". Cambié de ciudad y región (Burgos) y el primer día que fui a misa en la que era mi parroquia escuché a unos jóvenes que cantaban y tuve la certeza: "Ésos conocen al Dios que yo conozco, esas canciones me hablan de Él". Me acerqué a ellos, me invitaron a ir al grupo y así fui encontrando los nombres de lo que me había sucedido: sanación interior... efusión del Espíritu Santo... No sabía nada de Él hasta entonces.
2.No acostumbrarnos a las maravillas que Él hace cada día, y abrirnos a "estrenarle".
3.Todo. Conocemos al Dios Vivo y disfrutamos como "locos".
4.Amarnos... dejar a Dios ser Dios.
MARÍA DEL CARMEN ZOPETTI (Aragón)
1.El 26 de abril de 1996 recibí la Efusión del Espíritu en un Seminario al que me invitó mi amiga Mercedes Vidal, a la que le doy las gracias.
2.Unidad. Que seamos uno en Cristo Jesús para que el mundo crea.
3.Que te muestra un Dios vivo lleno de amor, y el soplo fuerte del Espíritu Santo que nos hace alabar al Señor con una libertad que nunca antes había sentido. También me llena de gozo ver con que amor oran unos hermanos por otros.
4.Que el Señor nos llene de amor y misericordia para poder reconocer los carismas de los hermanos, perdonar y comprender sus fallos. Que nos regale la humildad necesaria para que ninguno creamos que somos algo más que siervos inútiles y que el Señor sea siempre el centro de todo lo que hagamos.
ANTONIO TRIGUEROS MEDINA (Galicia, Miembro de la Comisión Permanente)
1. Fue en el año 1984 cuando recibo la Efusión del Espíritu. Mi primera impresión: un encuentro de dementes, todos ellos reunidos, emitiendo unos sonidos que no entendía y que levantaban los brazos y saltaban. Más tarde era yo quien descubría esa manera de rezar y vivir.
2.Necesita caminar junto al Magisterio de la Iglesia, dar formación en los grupos e intensificar el sentido de pertenencia en la RCCE.
3.Convertir la piedad monótona y cómoda en un caminar diario con un Cristo palpitante y vivo, un Cristo que nos sorprende y que nos interpela continuamente.
4.Deseo para este periodo que este nuevo Equipo Nacional sea prudente, independiente y libre en sus opiniones y, sobre todo y lo primero CONTAGIADO DE AMOR DE DIOS.
FERNANDO ROBERTO ALLEGRINI (Zona Norte)
1.Mi primera experiencia con Jesucristo fue en Rosario (Argentina) en el año 1996, cuando el Señor me invitó a participar a través de un hermano de un grupo de jóvenes de RCC que había comenzado hacía poco tiempo, en el cual recibí mi primera Efusión del Espíritu y conocí a mi esposa María Eugenia. Nos vinimos a vivir a España y en 2004 comenzamos los dos a participar de un grupo de oración en Durango después de estar dos años esquivando el camino que el Señor nos tenía preparado, hasta que ya no me pude escabullirme más de su Presencia y volví a sus brazos para cumplir su obra en mí.
2.Dejarse llevar más por Espíritu de Dios a la hora de vivir más el presente y no preocuparse tanto por el futuro y lo que vendrá, ya que Cristo es nuestro Camino y debemos dejarnos guiar por Él.
3.Lo mejor para mí es el Espíritu Santo el cual te permite entregarte a Él y dejarte llevar en su barca por este río caudaloso.
4.Poder hablar o discutir los temas respetándonos y amándonos en Cristo, y que el Pueblo de la RCCE nos siga viendo como lo que somos: un Equipo formado por siervos pobres guiados por el Espíritu Santo de Dios.
SOCORRO DELGADO GIL (Canarias)
1.Hace unos quince años conocí la Renovación de manos de mi madre que siempre insistía que debía ser fiel a la Eucaristía. Un día acepté su invitación a ir a una Eucaristía de la RCCE porque sentía curiosidad por el cambio que había dado después de un retiro con el padre Tardif. Allí me enseñó el Señor que en su Iglesia también hay gozo y alegría, que es fruto de su presencia viva entre sus fieles y que la fe es para compartirla no para vivirla aisladamente.
2.Necesitamos un nuevo Pentecostés para que nuestra misión en la Iglesia dé fruto y fruto abundante.
3.La riqueza de vivir en un grupo de oración de la Renovación es para mí lo más importante. Doy gracias a Dios cada día por el don que es cada hermano y por lo mucho que la comunidad me ha hecho y me hace crecer.
4.Que trabajemos en unidad con un mismo sentir y corazón siendo dóciles a la voluntad de Dios.
JOSÉ ANTONIO GODINA (Cataluña)
1.Llegué en el año 1989, en circunstancias difíciles en mi vida. Descubrí de nuevo la oración, después de olvidarme de la Iglesia durante muchos años.
2.Necesitamos renovarnos con un nuevo y real Pentecostés personal. De ahí vendrá lo demás.
3.El encuentro personal con Jesús vivo y resucitado.
4.Unidad y sencillez.













